Estimados AmigosComo parte de la campaña contra el proyecto para la construcción del Gasoducto del Sur, estamos recolectando apoyos para hacérselas llegar en la carta anexa a los Presidentes de Argentina, Brasil y Venezuela durante la próxima reunión que llevaran a cabo para seguir concretando el proyecto gasifero de Suramérica . Tu apoyo y el de tu organización son de suma importancia para dejar sentada nuestra posición y poder influir e impedir la construcción de este peligroso mega proyecto ,tanto para la región ,como para los pueblos.Por favor activa tus redes para este fin y envíanos los nombres y organizaciones que apoyan esta campaña urgentemente a la siguiente dirección:Gracias por tu apoyo. Reenvía esta carta a tus redesAMIGRANSA/ Orinoco OilwatchAVVA Frontera Gran SabanaNO A LA CONSTRUCCIÓN DE UN FARAÓNICO Y ANTI-ECOLÓGICOGASODUCTO AL SUR------------------------------------------------Presidente de la República de Argentina
Sr. Néstor Kirchner
Presidente de la República Federativa de Brasil
Sr. Luiz Inacio Lula Da Silva
Presidente de la República Bolivariana de Venezuela
Teniente Coronel Hugo Chávez F.
Sres. Presidentes,
Nos dirigimos a Ustedes, como Jefes de Estado responsables de la paz y del bienestar colectivo de nuestros pueblos, con el único propósito de hacerles un urgente llamado de atención y de responsabilidad por las acciones que adelantan sus gobiernos para la ejecución del proyecto gasífero denominado "Gasoducto del Sur".
Ante la peligrosa situación generada en torno a la Amazonía por las aceleradas decisiones tomadas para la construcción de este mega gasoducto que partiría desde la desembocadura del río Orinoco-Venezuela, atravesando el corazón del Amazonas en Brasil hasta llegar a Buenos Aires-Argentina, nosotros, los abajo firmantes, ciudadanos(as), organización, y movimientos sociales de Suramérica y el mundo, preocupados por la defensa del Planeta, y comprometidos con sus habitantes y con el destino de las generaciones presentes y futuras, les manifestamos nuestra categórica oposición a este proyecto. Interconexión energética que en su recorrido de 8000 Km., pasaría e intervendría áreas de alta vulnerabilidad ecológica, social, cultural y de extrema importancia para la vida. Esto, bajo nuestra óptica, sería el paso definitivo para la destrucción de la Amazonía, la Guayana venezolana y diversos ecosistemas de la costa caribeña y atlántica, poniendo en riesgo inminente a la región con devastadoras consecuencias para el planeta.
El sólo planteamiento de este faraónico proyecto, inconsulto por demás, viola convenios y acuerdos sobre Derechos Económicos, Sociales y Culturales (DESC) y otros tratados internacionales suscritos por nuestros países; y ha sido dado a conocer por medios oficiales sin contar con los estudios previos necesarios en cuanto a factibilidad e impacto ambiental, sociocultural y económico.
La integración de nuestros pueblos es pertinente y necesaria pero basada en un enriquecedor intercambio social y cultural; en el diálogo de saberes; en el intercambio de experiencias agro-ecológicas, sin transgénicos ni monocultivos; en la satisfacción del déficit energético basada en el uso consciente de la energía y en la producción de energías alternativas mediante procesos ecológicos. No compartimos la integración que visualiza el desarrollo del Proyecto Gasoducto del Sur sin considerar el grave impacto que se le estaría causando a la Amazonia, que es garantía de vida, reservorio de agua dulce, de biodiversidad y hábitat natural de muchos pueblos indígenas. Esta mal llamada integración, no traería ni unidad ni bienestar a los pueblos del Sur ya que está fundamentada en la sobre-explotación de los recursos naturales y en la destrucción del patrimonio biodiverso que existe en esta excepcional región. Sin lugar a dudas, ese proyecto acrecentará la deuda ecológica y social y por ende, la pobreza.
La Integración de nuestros Pueblos requiere: un cambio de paradigma que se aparte del modelo de desarrollo dependiente de los hidrocarburos impuesto a nuestra civilización; una visión de protección ambiental integral en aras de detener el aumento de la deuda ecológica y social; la defensa de nuestros derechos como acreedores y no deudores de una deuda externa; una relación directa Estado-Ciudadano para el diseño de políticas públicas; y el fortalecimiento de valores de libertad, igualdad, equidad, justicia, paz, de no discriminación, respeto a la vida y a los Derechos Humanos.
En consecuencia, por lo antes expuesto, solicitamos de Ustedes descartar definitivamente la construcción del Gasoducto del Sur como medio para cubrir las necesidades energéticas de Suramérica y buscar una opción cónsona con la realidad ecológica, social y económica de la región.
Marzo de 2006
President of the Republic of Argentina
Mr. Néstor Kirchner
President of the Federative Republic of Brazil
Mr. Luiz Inacio Lula Da Silva
President of the Bolivarian Republic of Venezuela. Lieutenant Colonel Hugo Chávez Frías.
Honorable Gentlemen:
We hereby address you, as Heads of State responsible for the peace and collective well-being of our nations, with the single and urgent purpose of calling your attention and responsibility in regards to the accelerated steps that your Governments are making in relation to the enforcement of a gas duct project denominated "The Southern Gas-duct."
A hazardous situation in our Amazon arises from the precipitous decisions made over the construction of this mega gas duct which is to start in the Orinoco Delta in Venezuela going through the heart of the Amazon in Brazil and to end in Buenos Aires, Argentina. Consequently, we, the undersigned citizens, members of organizations and social movements from South America and throughout the whole world, deeply concerned, as we are, about the conditions of our planet, and duly committed to the inhabitants and destiny of all present and future generations, make manifest our categorical opposition to the implementation of this project. This energetic interconnection that extends up to 8,000 km (5,000 ml), would go through and, therefore, affect extremely vulnerable ecological, social and cultural areas of ultimate importance to life itself. This project, from our point of view, would be the definitive step towards the destruction of the Amazon, the Venezuelan Guayana and of other diverse, overburdened and fragile ecosystems of the Caribbean and Atlantic coasts of South America, placing the whole region in impending jeopardy with devastating consequences for the planet.
The very idea of this colossal project, not even consulted enough, absolutely violates the international agreements and pacts on Economical, Social and Cultural Rights (ESCR) and other international treaties subscribed to by our respective countries. Moreover, this project has been introduced through the official media channels without even accounting for the necessary preliminary studies on feasibility and, much less, a proper environmental, social and economical impact evaluation!
The integration of our countries is pertinent and necessary. However, it should be based upon an enriching social and cultural exchange; grounded on dialogues of practical wisdom, that is, by the interchange of agro-ecological know-how, excluding mono-cultivations and genetically altered food crops; satisfying the energetic deficit with the conscious use of our energy resources based upon the production of alternative energies through ecologically feasible processes.
We do not share the integration model that surmises the development of the Southern Gas duct without taking into consideration the severe impact it would cause to the Amazon the grantor of life, reservoir of water, biodiversity and ancestral habitat to our numerous indigenous peoples. This misconstrued integration would not bring unity or well-being to the Southern countries because it lays its foundation on the over-exploitation and over-taxation of natural resources and on the destruction of the rich, diverse, natural patrimony that exists in this exceptional region. With no doubt whatsoever, this project will increase the ecological and social debt of our countries thus resulting in further poverty.
The integration of our countries requires: A paradigm shift from the present model highly dependent on hydrocarbons imposed on our civilization; a vision of integrated environmental protection to halt the growing ecological and social debt; the defense of our rights as creditors not as debtors of external debt; a direct link between the Citizen and the State in order to design our public policies; to strengthen such values as liberty, equality, justice, peace, and non-discrimination with respect to life and to our Human Rights.
We, therefore, make a plea for the definitive rejection of the Southern Gas duct project and request your support, as Heads of State and guardians of our future, on behalf of other options to satisfy the energetic requirements of South America and more in harmony with the social, economical and ecological realities of the region.
March, 2006
Ambientalistas exigen suspensión del proyecto de gasoducto
La Asociación Civil Amigos de la Gran Sabana y la red de Alerta Petrolera Orinoco Oilwatch, advierten que el proyecto de interconexión gasífera del sur es una estrategia "neoliberal y capitalista" que acabará con el Parque Nacional Gran Sabana y la Reserva Forestal Imataca. Ivonne M. Rincón Moreno
El gasoducto seguirá la misma ruta que el tendido, en la fotografía se ven las torres del sistema de interconexión, y al fondo, el Roraima
María Eugenia Bustamante y Alicia García, miembros del Comité Ejecutivo de Amigransa, advirtieron que el proyecto del Gran Gasoducto del Sur que pretende atravesar toda la Gran Sabana con una tubería que llegará hasta Argentina y que impactará también la Amazonia brasileña, es un atentado contra uno de los patrimonios naturales más importantes que tenemos los venezolanos. “El Parque Nacional Canaima es Patrimonio Natural de la Humanidad y tiene un plan de manejo y reglamento de uso para el sector oriental, que hicimos aproximadamente en el año 90 ó 91, que da los lineamientos de lo que se puede y lo que no se puede hacer dentro del parque, y por encima de ese reglamento están todas las demás leyes. Entonces desafectar cualquier tipo de área para tomar préstamos, abrir picas y afectar recursos va en contra del manejo del parque”, dijo Bustamante. Ambas advierten que lo más dramático es que lo del gasoducto lo están dando como un hecho, sin que se haya dado en el país, y tampoco en Guayana, un proceso de consultas y debates públicos, así como tampoco existen estudios previos de impacto ambiental social y cultural, tal y como lo establece la Constitución. Bustamante alerta que no se conoce un estudio de factibilidad, ni estudios de riesgo, “no hay estudios de nada y tú podrás imaginar un gasoducto que va desde la plataforma deltana y de allí bajaría, cruzaría el Orinoco, atravesaría todo Bolívar, pasaría por Imataca y Canaima… eso es una barbaridad, porque un gasoducto implica plantas de bombeo, carreteras de servicio. Y si ya con el tendido tenemos el problema que tenemos, es una barbaridad plantear un gasoducto en esa zona”. “Puedes solamente imaginar todo lo que significa la pérdida no sólo del valor en biodiversidad y en recursos genéticos, sino también estético desde el punto de vista paisajístico, porque cada 500 metros hay una vía de penetración para hacer el mantenimiento. Y es que nadie nos ha explicado de qué tamaño es el tubo, qué área va a ser, ¿y en caso de incendio? ¿y en caso de derrame? ¿en caso de una explosión?, porque Edelca está obligada a preservar la cuenca, porque todos esos son nacientes del Caroní, imagina entonces cómo se va a afectar el ecosistema y las comunidades indígenas”, aseveró Bustamante. Todos en alerta Amigransa está tratando que universidades, académicos, movimientos sociales y los pueblos indígenas comprendan la situación de riesgo en que se van a poner con el paso de este gasoducto. “Queremos que el Ministerio del Ambiente e Inparques fijen una posición, que expliquen si van a dar permiso y que justifiquen cómo van a dar permisos para abrir más picas. Todavía nosotros no entendemos cómo un gasoducto tan complejo lo van a pasar por la Reserva Forestal Imataca y por la Gran Sabana”. Directo al abismo El comunicado alerta sobre las implicaciones ecológicas que tales proyectos podrían tener para Venezuela y el planeta, impacto que además está olímpicamente desdeñado por los formuladores del plan. Se exigía así mismo la paralización de este proyecto, hasta tanto no hubiese un debate y consulta nacional sobre sus serias implicaciones. Acota el comunicado que lo que el Gobierno nacional conseguirá con la ejecución de estos proyectos de inversión será comprometer el futuro del país. “De lo que no se habla suficientemente en la frenética carrera de consultas y preacuerdos que se ha lanzado para “amarrar la obra” (el gasoducto), atizada por toda clase de claras y menos claras pretensiones geopolíticas, es de los otros costos -además del monetario- que tendría la faraónica infraestructura para el futuro de la vida en el continente y el planeta, en vista de todo lo que la gigantesca tubería implicaría”, dice el documento. Encendiendo las alarmas El detalle está en que “tanto el gas natural como las tuberías que lo transportan comportan serios riesgos para el ambiente y los seres humanos... la pregunta obligada es: ¿En nombre de quién o a cuenta de qué, se inmola literalmente en venas abiertas a Venezuela por siglos, con todo el daño al ambiente y todo el compromiso de soberanía-integridad del país que ello entrañaría?”. El gas natural es riesgoso para el ambiente y la salud de los seres vivos; ya que por sí mismo es un peligroso contaminante químico. La exposición de los seres humanos a la inhalación del gas o los subproductos de su combustión puede ocasionar alergias, asmas y enfermedades respiratorias y dañar el sistema inmunológico. Además, su combustión es fuente de compuestos químicos volátiles como el benceno y el tolueno, capaces de producir cáncer; así como de dióxido de nitrógeno, causante de enfermedades respiratorias; y monóxido de carbono, que disminuye la oxigenación en las células, y puede ser causante de severos problemas cardiovasculares-circulatorios. Lo que no se dice Añade que “las tuberías de hidrocarburos son proclives al desgaste y la corrosión (esta última particularmente relevante en el caso de los ambientes húmedos tropicales como el Guayanés-Amazónico). Todo lo cual convierte a las tuberías en propensas a las filtraciones contaminantes o rupturas con derrames. No se dice, aun más que son vulnerables al pillaje, saboteo y terrorismo con adversas consecuencias sobre el medio ambiente, incluyendo la posibilidad de ocasionar devastadores incendios en un bosque como el amazónico”. “Ninguna bonanza basada en el depredador modelo de los hidrocarburos, aun cuando pretenda pagar una deuda social, puede ser confiable, más aun cuando genera nuevas deudas sociales y ambientales. Por todo ello el superar la alienante hegemonía del modelo de los hidrocarburos y de quienes detenten su poder es una tarea vital para garantizar democracias, economías y sociedades sanas”. Basado en todos los argumentos expuestos, la Red Alerta Petrolera Orinoco Oilwatch, exige al Gobierno nacional “que los acelerados planes del mega gasoducto que se pretende imponer al contiene suramericano se suspendan hasta que no haya un auténticamente democrático debate en la región acerca del hegemónico modelo de los hidrocarburos que se pretende imponer”. La red convoca además a una amplia y urgente movilización internacional de movimientos sociales, de organizaciones de la sociedad civil, de grupos indígenas, comunidades y pueblos, así como de organismos internacionales responsables, a fin de alertar sobre los graves riesgos del pretendido gigantesco Gasoducto Trans-Amazónico; en salvaguarda de la vida y el ambiente, y por ese otro mundo posible que la humanidad y el planeta reclaman”. |
Discurso de dos caras
La posición de la Asociación de Amigos de la Gran Sabana, Amigransa, es clara al calificar el modelo “bolivariano de desarrollo que se está implementando en Venezuela” como un “plan de racionalismo neoliberal”, que no sólo “mantiene el viejo paradigma, sino que profundiza el modelo de desarrollo capitalista y neoliberal basado en la sobreexplotación de los recursos naturales, donde lo ambiental está totalmente subordinado y la participación protagónica de las comunidades y movimientos sociales se desestima”.
Esta organización no gubernamental advierte que el impacto social y ambiental de este “modelo bolivariano” será tan grande que “pondrá en peligro el futuro del país y su soberanía, la seguridad alimentaria y la calidad de vida de todos los venezolanos”.
“Este modelo ha traído la destrucción irreversible de recursos naturales con la consecuente pérdida de diversidad biológica, el aumento del endeudamiento y la dependencia, la asociación con empresas trasnacionales de conocida trayectoria anti-ambiental y vulneradora de los derechos humanos y un sinfín de contradicciones que terminan impidiendo un proceso auténticamente transformador que erradique la pobreza y garantice la soberanía política, económica y ambiental”.
Para Amigransa el discurso de los diferentes voceros del Gobierno es contradictorio, pues al tiempo que alertan sobre los cambios climáticos y firman el Protocolo de Kioto, promueven un mega plan denominado “Siembra Petrolera para la Integración y la Vida” que pretende convertir a Venezuela en la mayor potencia energética mundial.
Destrucción sin parangón
Apuntan que algunos de esos proyectos que están poniendo en jaque nuestro futuro son la “explotación del petróleo y gas a gran escala, la construcción de una compleja red de gasoductos, puertos y refinerías, la explotación del carbón en territorios indígenas de la Sierra de Perijá, la explotación de la madera, oro y diamante a expensas de la destrucción de los bosques nativos tropicales de la Reserva Forestal Imataca y otras reservas naturales, creando nuevas deudas sociales y ecológicas”.
Mientras que por otro lado, el Gobierno nacional plantea la vuelta al conuco, la agricultura ecológica y la prohibición de los transgénicos, pero promueve la siembra de grandes monocultivos, entre ellos la palma africana y pinos, la importación de soja transgénica, permite los agroquímicos e impulsa la construcción de petroquímicas para la fabricación de fertilizantes”.
Esta ONG recuerda que Venezuela “ha sido tristemente pionera con la puesta en marcha del tan cuestionado proyecto del tendido eléctrico hacia Brasil, que atravesó -a pesar de la oposición de indígenas y ambientalistas y de los argumentos geopolíticos, científicos, ecológicos y sociales- la Gran Sabana, el Parque Nacional Canaima y los territorios indígenas, dañando este patrimonio ecológico y cultural de la humanidad, y ahora, con el recién acordado Proyecto Chávez-Lula-Kirchner de un mega-gasoducto de 12 mil kilómetros se extendería la destrucción desde Venezuela hasta la Argentina, pasando por Brasil y Uruguay y que dañaría de manera irreversible los frágiles ecosistemas de la Guayana venezolana y la Cuenca Amazónica.
“Con la puesta en marcha de este equivocado, inconsulto y anti-ecológico modelo de desarrollo bolivariano venezolano, se han permitido atropellos en el cumplimiento de la normativa ambiental lo que contraria el modelo de Estado democrático, social y de justicia establecido en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela de 1999, con las graves consecuencias de una mayor contaminación de las aguas, una degradación ambiental irreversible y una merma en la calidad de vida”.
Advierten que “de norte a sur y de oriente a occidente, Venezuela está amenazada por este modelo de desarrollo sobre-explotador, que se ejecuta a través de proyectos depredadores que desafían cualquier lógica. Las venas abiertas de Venezuela están más visibles hoy por la nueva apertura petrolera, gasífera y minera concretada con la entrega de licencias (hasta por 35 años con la posibilidad de 30 años de prórroga) a las trasnacionales para la exploración y explotación de estos recursos.
Ante este dramático panorama, advierten que lo lógico y sabio sería promover en Venezuela una discusión amplia, participativa y protagónica con comunidades y movimientos sociales, enmarcada en los principios de respeto a la naturaleza y al ser humano, que permita construir un modelo de desarrollo que haga posible la eliminación de la pobreza, mantenga la salud de los ecosistemas, contribuya a la disminución de los cambios climáticos, aumente la seguridad alimentaria y la soberanía. En el mundo de hoy, ningún gobierno que no asuma el tema ecológico seriamente, puede llamarse revolucionario.
¿Quiénes son?
La Sociedad de Amigos en Defensa de la Gran Sabana, Amigransa, es una asociación civil sin fines de lucro, constituida en abril de 1986 para la preservación, conservación y defensa del patrimonio ecológico y cultural de la Gran Sabana-Parque Nacional Canaima y de todas aquellas áreas del macizo guayanés.
Está integrada por profesionales de distintas disciplinas, jóvenes, estudiantes y una amplia red de colaboradores formada por habitantes de la Gran Sabana, científicos y amantes de la naturaleza.
Por su parte, la Red Alerta Petrolera-Orinoco Oilwatch, por muchos años se ha opuesto al “paradigma hegemónico de los hidrocarburos, depredador corruptor y generador de dependencia”, elevando su voz de denuncia y alerta ante los planes de la nueva apertura petrogasífera del actual gobierno.
Con diferentes documentos, la Red Alerta Petrolera exige al Gobierno nacional un “verdadero debate y consulta nacional” sobre cada uno de los planes que pretenden llevar adelante.
Otra experiencia devastadora
Los casos de daños ecológicos por los gasoductos a nivel mundial son incontables, uno de ellos, y quizás uno de los más dramáticos se registró en Perú con el gasoducto de Camisea, que es una obra de considerables proporciones que ya ha ocasionado cuatro grandes derrames de gas líquido, lo que ha generado perjuicios al ambiente y a los pobladores aborígenes de esa zona peruana, al punto que esa experiencia ha sido catalogada como uno de los peores desastres ambientales que ha habido en todo el Amazonas y uno de los mayores del mundo.
Los indígenas afectados han actuado enérgicamente para bloquear el acceso a la zona de los “invasores gasíferos”. Además, una amplia coalición de importantes grupos ambientalistas entre las cuales han estado Amazon Watch, Oxfam America, Defensa Ambiental, SEEN, el Fondo Mundial para la Vida Salvaje, Amigos de la Tierra y la Alianza Amazónica, así como varias organizaciones internacionales han denunciado la situación. Incluso figuras del espectáculo como Rubén Blades y Bianca Jagger (esta última galardonada recientemente con el Premio Nobel Alternativo) se han sumado a la protesta.
Fuente: http://amigransa.blogia.com
EL SUPERGASODUCTO ES CARO Y POLEMICO
Amazonia para llevar combustible desde el mar Caribe hasta el Río de la
Plata todavía es un sueño, pero por las costuras de sus tubos ya afloran
problemas económicos, políticos y ambientales.
El proyecto consiste en llevar gas por tuberías desde yacimientos en el
Caribe sur y el océano Atlántico frente a la costa de Venezuela, hacia
Brasil y Argentina, con un recorrido de entre 7.000 y 9.300 kilómetros,
según distintos estimados, enlazándose con tendidos de Bolivia, Chile,
Paraguay, Perú y Uruguay.
Cuando los presidentes Néstor Kirchner, de Argentina, Luiz Inácio Lula
da Silva, de Brasil, y Hugo Chávez, de Venezuela, lanzaron el proyecto
el año pasado se habló de costos de 7.000 millones de dólares, pero hay
estimados de 25.000 millones.
Tampoco hay certidumbre sobre la capacidad venezolana para sostener el
abastecimiento, el proyecto todavía dista de tener un trazado definitivo
y un cronograma, y la posibilidad de obtener gas más barato dispara
polémicas en el área.
En Venezuela, organizaciones ecologistas lanzaron sus primeros alertas
sobre el impacto ambiental del gasoducto y exigen una discusión pública
de todo el proyecto.
Ildo Sauer, director de gas y energía del gigante brasileño Petrobras,
dijo la semana pasada que con el proyecto su país podría ahorrarse
11.000 millones de dólares anuales en importaciones de gas, al comprar
el combustible con precios equivalentes a 26 dólares por barril (unidad
de medida petrolera, de 159 litros).
La estatal Petrobras, según el noticiero Globonews, contaría con una
oferta venezolana de venderle gas a precio subsidiado para garantizar su
adhesión al proyecto, alrededor de un dólar por cada millón de BTU
(Unidad Térmica Británica), mientras que Brasil paga ahora a Bolivia
3,23 dólares por millón de BTU.
En La Paz, que discutirá nuevos precios con Brasil en marzo, el anuncio
fue considerado "un globo de ensayo de las trasnacionales cuando vamos a
la nacionalización de los hidrocarburos", según el diputado oficialista
Gustavo Torrico.
El opositor Oscar Ortiz consideró que se trata de "una bofetada, una
competencia desleal" de Venezuela con Bolivia, y pidió al gobierno de
Evo Morales distanciarse de Caracas.
El ministro venezolano de Energía, Rafael Ramírez, salió al paso de la
versión, pues "un dólar ni siquiera cubre los costos de producción costa
afuera en Venezuela, que es de 1,60 dólares por millón de BTU. El precio
lo anunciaremos cuando definamos la ruta, pero nunca será menor de cinco
dólares" por unidad, aseveró.
Pero el presidente boliviano Morales dijo el martes: "No se puede pensar
que, con semejante inversión, el gas de Venezuela pueda costar más
barato en Brasil, es algo absurdo que no se puede creer".
Técnicos de Venezuela, Brasil y Argentina siguen delineando un proyecto
para que Kirchner, Lula y Chávez puedan adoptarlo cuando se reúnan el 11
de marzo en el distrito argentino de Mendoza, después de asistir a la
investidura de Michelle Bachelet como nueva presidenta de Chile.
Una delegación de la firma rusa Gazprom ha contactado autoridades
petroleras de Venezuela y Brasil en las últimas semanas, interesada en
participar en la construcción del gasoducto.
El proyecto, considerado el más ambicioso de infraestructura física de
América del Sur, abordará el trazado, los costos, el financiamiento y la
producción y suministro de gas, así como los enlaces con tuberías ya
existentes.
Se encuadra dentro de la alianza energética entre Estados de la región,
Petrosur, y en la Iniciativa de Infraestructura Regional Sudamericana,
aupada por Brasilia como soporte material de la naciente Comunidad
Sudamericana de Naciones.
Cada capítulo acarrea polémicas. "El plan de atravesar la Guayana
venezolana y la Amazonia debería encender todas las alarmas de gente
preocupada por ese pulmón del planeta, hogar además de culturas
aborígenes", comentaron a IPS integrantes de la organización
ambientalista venezolana Red Alerta Petrolera-Orinoco Oilwatch.
Colocaron como ejemplo el gasoducto de Camisea, en Perú, "una tubería
para llevar gas amazónico al océano Pacífico peruano y que en pocos años
de vida ya protagonizó cuatro importantes derrames de gas líquido, con
daños al entorno y a las poblaciones".
Se trata de "un plan del más rancio y primitivo desarrollismo
neoliberal", que oferta un combustible más limpio que el crudo, "pero
tiene mayores riesgos operacionales, contribuye como el petróleo al
calentamiento del planeta, implicaría deforestaciones a lo largo del
trazado y es vulnerable a desastres naturales o sabotajes", criticaron.
La red ambientalista demanda suspender el proyecto hasta realizar un
debate democrático en la región sobre su pertinencia, y recuerda que hay
"opciones menos comprometedoras y onerosas", como el transporte por buques.
En este punto coinciden expertos como Luis Giusti, ex presidente del
gigante estatal Petróleos de Venezuela, para quien "no es por casualidad
que después de unos 3.000 kilómetros de distancia, el transporte
preferido para el gas licuado son los (buques) tanqueros".
En el Cono Sur "los mercados del gas natural están regulados, mientras
que los precios requeridos para justificar la inversión de 25.000
millones de dólares excederían los 20 dólares por millón de BTU, que no
paga ni el mercado abierto", recordó.
Pero el otro problema es la capacidad de suministro. Chávez aseveró que
su país tenía reservas suficientes para abastecer a la región "durante
100 años".
Venezuela tiene en reservas de 149 billones de pies cúbicos de gas
natural, es decir, 56 por ciento de las de toda América Latina y el
Caribe, aunque su producción sea inferior a la de Argentina o México.
"Pero gran parte de ese gas no es libre, sino asociado a petróleo",
recordó a IPS el experto Elie Habalián, quien fue gobernador de
Venezuela ante la Organización de Países Exportadores de Petróleo, lo
que significa que para su extracción se requieren inversiones cuantiosas
para producir crudo y además reinyectar gas a los yacimientos que
extraen "oro negro".
Venezuela tiene una producción de gas cercana a la de su consumo, y para
ciudades y refinerías de su occidente prevé importar el fluido desde
Colombia durante el próximo quinquenio, en tanto desarrolla nuevos
proyectos y exploraciones en la plataforma atlántica frente al delta del
río Orinoco y entre su litoral sobre el Caribe.
Según Luis Rojas, ex directivo de la compañía estatal de gas, esos
proyectos pueden agregar gas libre para solucionar el déficit de 2.000
millones de pies cúbicos diarios que deberá afrontar el país con su
programa para distribuir gas a hogares e industrias en las 20
principales ciudades y reemplazar con el fluido los 120.000 barriles
diarios de combustible líquido que consumen sus plantas termoeléctricas.
El gasoducto, recordó el grupo de opinión nacionalista Soberanía,
servirá para transportar 150 millones de metros cúbicos o 5.300 millones
de pies cúbicos de gas por día, "la bicoca de 46 por ciento de la
producción de gas" de Petróleos de Venezuela.
"El famoso tubo ya no recorrerá 7.000 u 8.000 kilómetros sino 9.283,
según Petrobras, y no costará entre 17.000 y 20.000 millones de dólares,
sino 23.270 millones. Tanta precisión asombra", agregó un texto de
estudiosos petroleros de Soberanía, respecto de informaciones
procedentes de la compañía brasileña.
Finalmente, los presidentes deberán desentrañar la fórmula del
financiamiento del ambicioso proyecto, para el que se descuentan aportes
del Banco Interamericano de Desarrollo y la Corporación Andina de
Fomento. Esta última, para todas sus operaciones otorga financiación por
3.500 millones de dólares anuales. (FIN/2006)
SOLICITUD CIUDADANA
A LAS AUTORIDADES AMBIENTALES Y CIVILES DE LA REPUBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
(Presidencia de la República, Ministerio del Ambiente y los Recursos Naturales, Instituto Nacional de Parques, Asamblea Nacional, Fiscalía General de la República, Defensoría del Pueblo, Gobernadores y Alcaldes de Vargas, Miranda y Distrito Capital)
Septiembre de 2005
Los abajo firmantes, ciudadanos venezolanos por nacimiento y elección propia, solicitamos se cancele el Proyecto de modificación del Parque Nacional El Ávila que incluye la desafectación de 3.500 hectáreas con el fin de construir viviendas.
El Parque Nacional El Ávila es el pulmón natural de la zona mas poblada de toda la Republica, es el emblema de nuestra capital, protege importantes muestras de nuestra biodiversidad, nos suministra el aire, preserva las cabeceras de las quebradas, nos protege de desastres naturales, es responsable del clima de nuestro valle y de todas las poblaciones aledañas, y en buena parte, de la salud y la paz de sus habitantes, contribuyendo a mejorar la calidad de vida de los ciudadanos venezolanos.
Apoyamos la posición de los expertos y organizaciones que han expresado las razones técnicas y científicas por las cuales debe rechazarse categóricamente el Proyecto de modificación del Parque Nacional El Ávila. Solicitamos a las autoridades ambientales responsables de este Parque y a la Asamblea Nacional que respeten el ordenamiento jurídico vigente.
Nombre Cedula de Identidad
NO AL FARAONICO GASODUCTO VENEZUELA-BRASIL-ARGENTINA ...!
Foto: Alejandro Santiago G. AMIGRANSA/ Orinoco Oilwatch